En memoria de Juan Carlos Cachanosky: una vida entera dedicada a la libertad

Portada del último libro de Juan Carlos Cachanosky

Hace unos días, el 13 de octubre, cumpliría años mi amigo el economista argentino Juan Carlos Cachanosky. Aun recuerdo la mañana del 1 de enero del 2016 cuando, al abrir el correo electrónico, recibí de otro amigo, el economista guatemalteco Ramón Parellada, el mensaje donde informaba de que Juan Carlos había fallecido en su oficina de Buenos Aires unas horas antes de la llegada del 2016.

Juan Carlos, “Cacha” para los amigos, alumnos y colegas, se fue tranquilo. Dejó un legado incalculable a través de sus hijos, tres excelentes personas y también economistas (Nicolás, Iván y Alejandra); de sus discípulos por todo el mundo; de sus alumnos en muchas universidades y de su creación académica — CMT Group, centro de posgrados en áreas de emprendimiento — donde Juan Carlos y otro amigo, el economista Wenceslao Giménez-Bonet, han compartido sus conocimientos y así han formado a una pléyade de profesionales.

Precisamente en los últimos instantes de su vida Juan Carlos estaba trabajando sobre su libro de artículos y ensayos que mostrarían de manera argumentada su pensamiento científico a todos los interesados en conocer los fundamentos de la Escuela Austríaca de Economía. Este trabajo, de edición y publicación, lo continuaron dos amigos y discípulos de Cacha: Ramón Parellada e Ivonne Praun. Medio año después vio la luz este trabajo en forma de un tomo de casi 600 páginas donde se ven las aportaciones del autor a la ciencia económica en general y a la Escuela Austríaca en particular.

En memoria de Juan Carlos comparto aquí el prólogo que escribió Ramón Parellada y la introducción de Wenceslao Giménez-Bonet. En estos escritos se descubre la gran personalidad del doctor Juan Carlos Cachanosky y el enorme vacío que dejó.

Por Ramón Parellada

El pasado 31 de diciembre falleció el profesor de economía doctor Juan Carlos Cachanosky. Charly o “Cacha”, como de cariño le decíamos, dejó una invaluable huella en quienes fuimos sus alumnos. Unos meses antes de su fallecimiento nos habíamos reunido con él, Antón Toursinov y yo a desayunar para hablar sobre la publicación de sus trabajos y notas de clase. Este libro es fruto de ello, él había enviado notas selectas de algunas de sus clases entre las que estaban “Historia del Pensamiento Económico”, “Valor Económico Añadido” y algunos otros cursos de economía. Sería el primero de varios libros que “Cacha” quería publicar.

Juan Carlos era uno de los profesores de la Escuela Austríaca más destacados en el mundo entero. Se dedicaba completamente a la enseñanza. Lo conocí allá en 1990 cuando vino a la UFM (Universidad Francisco Marroquín). Un profesor argentino que había estudiado economía en Estados Unidos doctorándose bajo la dirección de otro gran economista de la Escuela Austríaca de Economía, el profesor Hans Sennholz. En esa ocasión en la Escuela de Negocios de la UFM nos dio un seminario de una semana sobre dinero, banca y finanzas del gobierno. Quedé muy impresionado y motivado y a partir de ahí establecimos una larga y especial amistad.

Desde entonces siguió viniendo a la UFM a impartir algunos cursos de economía en diferentes facultades. Fue el primer director del CHH (Centro Henry Hazlitt), puesto que ocupó de 1999 a 2005 y fue el decano de la Escuela de Negocios de esta casa de estudios, la “Casa de la Libertad”, de 2003 hasta 2011. Durante el tiempo que estuvo en el CHH, trasmitió sus enseñanzas no sólo a los alumnos, sino también a los profesores. La Escuela de Negocio bajo su dirección tuvo un enfoque claro hacia un tema que le fascinaba a “Cacha” que era la creación de valor.

En el primer tomo del libro La Escuela Austríaca desde adentro, publicado por Unión Editorial, el profesor Adrián O. Ravier le hace una interesante entrevista en la cual nos damos cuenta de que Juan Carlos Cachanosky era muy activo en el tema de la educación económica ya que fue co-fundador de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE) en Rosario, Argentina; y, en coordinación con Carol Morgan, fundó la Cía. Corporate Training, con el objetivo de organizar cursos de postgrado presenciales en la web en todo el mundo. También fue Director del Departamento de Investigaciones de ESEADE y la UCA de Rosario, además de publicar decenas de artículos en revistas científicas especializadas.

Recientemente impartía clases de Economía en los programas a distancia del Doctorado en Economía y Maestría en Economía Política en la “SMC University”, en Suiza, y en la “Liechtenstein Academy”; y en Maestría en Negocios de la Universidad de Edimburgo que, además, dirigía en alianza con su empresa CMT Group.

Fui uno de los profesores del grupo que formó en el CHH. Este grupo era muy unido y todavía nos recordamos de las discusiones que teníamos cuando veíamos el programa de estudios para los alumnos y las preguntas que teníamos que formular para los exámenes. Era un ambiente agradable. Conocimos, además, a muchos otros profesores argentinos que trajo para motivar a alumnos y profesores durante el inicio de su gestión en el CHH. Fuimos el primer grupo que estudió la Maestría en Economía Austríaca a distancia dirigida por él. Aunque la terminé, tengo aún pendiente mi tesina.

Sus alumnos lo recordamos siempre con mucho cariño ya que él se esforzaba porque cuestionáramos lo que leíamos, tuviéramos discusiones intensas y aprendiéramos de todo ello, especialmente al leer los textos originales de los autores para poder tener argumentos sólidos de lo que ellos escribían y no lo que otros decían. Sus clases de Historia del Pensamiento Económico eran apasionantes. No hacía alarde de sus conocimientos, no era arrogante, sino humilde y objetivo. Se dedicaba a la docencia. En una ocasión le pregunté por qué no comentaba más algunos temas políticos que tienen que ver con la economía y me respondió que él comentaba cuando le preguntaban pero que, además, esas cosas eran temporales, que había que seguir educando a la gente no para un momento sino para el largo plazo. Creía firmemente que a través de una buena educación económica se lograrían cambios en el futuro de cada país.

La última vez que lo vi fue en octubre del año pasado cuando coincidimos en un coloquio de un par de días donde discutimos profundamente las teorías keynesianas, los debates entre Friedrich Hayek, John Maynard Keynes y las teorías de Paul Krugman y Joseph Stiglitz, entre otros. En esa ocasión me preguntó con mucha ilusión y ansiedad sobre cómo iba la publicación de este libro a lo que le respondí que estaba revisándose aún todo el texto.

Durante el coloquio los comentarios de “Cacha” eran escuchados siempre con muchísimo interés, pues tenía una memoria increíble y conocía mucho de todos los temas económicos con gran autoridad, temas como inflación, interés, déficit, gastos del gobierno, impuestos, precios, regulaciones, teorías económicas, teorías de cada autor destacado, etc… Era toda una autoridad en economía y también en empresarialidad. Seguimos las discusiones luego de este coloquio a través de correo electrónico. El último que tengo de él es uno que mandó dos días antes de su muerte a un grupo comentando las elecciones en España.

Este libro, estimado lector, le será de mucha utilidad para que pueda comprender en una forma agradable y profunda los principales lineamientos de la Escuela Austríaca de Economía.

Por Wenceslao Giménez-Bonet

Encontrar un autor que escriba claro, preciso y para un público diverso es difícil. Leer un libro o artículos en los cuales la complejidad del tema desaparece por la virtud de la pluma, es una rareza. Que estos atributos coincidan en una misma persona, es un hecho excepcional. El Dr. Juan Carlos Cachanosky resume en sus escritos estas cualidades convirtiendo al lector en un apasionado y entusiasta estudioso de cada tema.

Además, uno se encontraba frente a un hombre de bien, sencillo y llano, que disfrutaba lo que hacía, lo que estudiaba y lo que transmitía. Un lector podía continuar con él, en los hechos, en amenas conversaciones de café, sesiones de skype o en el aula virtual, y podía seguir profundizando expectante y atónito los temas de su interés. En este sentido, su verdadera pasión fue la docencia y lo hizo con mucha humildad a pesar de su gran sabiduría.

Riguroso, profundo, pero siempre respetando los tiempos del lego, Cachanosky lograba que la inmersión en los temas fuera lenta pero profunda; parecería encarnar pedagógicamente la idea española de que las “cosas de palacio van despacio”. Cacha, como algunos lo llamaban, era respetuoso del disenso, era un caballero de las ideas y un señor de las palabras.

Versátil y de amplio espectro como pocos economistas, uno podía debatir y saltar entre temas relacionados sin siquiera tener que sortear baches. Filosofía, economía, historia del pensamiento económico, clásicos griegos, matemática, economía política, derecho y economía, metodología de las ciencias o management eran los campos de su interés, lo que lo convertía en un economista integral, e íntegro por su honestidad intelectual y su humildad profesional.

Su repentino fallecimiento, el pasado 31 de diciembre del 2015, mientras este libro estaba en proceso de edición, nos hunde en el más profundo y rico misterio de tener que entrar en su obra sin tenerlo a nuestro lado para la consulta obligada. No solo se podía platicar con un café de por medio, sino que amaba tanto dar clases, que cualquier consulta era excusa suficiente para hacer docencia, para enseñar sin límite de tiempo y espacio. Sí, su gran pasión era la enseñanza desinteresada, era su verdadero leit motiv, porque amaba la búsqueda de la verdad.

Con esta pasión, ilusionado en llegar a más gente, desarrolló su otra gran pasión que fue su empresa, que le permitió enseñar hasta donde los límites tecnológicos se lo permitieran. Gracias a internet se dio el lujo de desafiar el paradigma educativo tradicional, desarrollando Corporate Training y CMT Group, empresas que fueron sus brazos y pies para llegar con el e-learning hasta los confines del mundo. Así lo atestiguan sus alumnos y discípulos en los 5 continentes.

Como botón de muestra cabe mencionar la huella que deja entre alumnos, economistas y amigos; ¡quién podría negar haber escuchado o balbuceado frases como “qué placer escucharlo” o “qué placer leerlo”! Posiblemente Cachanosky cumpla para algunos los que Henry Hazlitt fue para él, un autor con buenos argumentos para la reflexión, para pensar, para formar criterio y convertirse en un punto de partida para la investigación y la reflexión.

El libro que tenemos entre manos es un opus que refleja su peregrinaje intelectual. Es una compilación de artículos que en su mayoría fueron publicados originalmente en Libertas, publicación de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (ESEADE) de Buenos Aires, aunque también encontramos otros publicados por la Universidad Católica Argentina o la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, entre otros.

Graduado de economista en 1978 por la Universidad Católica Argentina, comienza su trayectoria profesional desempeñando funciones de asesor económico en la histórica Sociedad Rural Argentina, caracterizada por su defensa del librecomercio; simultáneamente se desempeñó como investigador part-time en (ESEADE) en Buenos Aires, también caracterizada por su ideario en defensa de la libertad y la propagación y difusión de las ideas de la Escuela Austríaca de Economía.

Aunque sus ideas en esta dirección ya eran una realidad para ese entonces, lo cierto es que el paso por estas instituciones contribuyeron a sellar sus creencias que se vieron reflejadas, en primer lugar, en publicaciones en revistas y periódicos de alcance nacional o regional como La Prensa de Buenos Aires, Ámbito Financiero de Buenos Aires y La capital de Rosario; o publicaciones más sectoriales como Anales de la Sociedad Rural Argentina, revista Mercado, revista Competencia, revista Pensamiento Económico de la Cámara Argentina de Comercio. En 1984, al incorporarse como investigador full time de ESEADE, es cuando comienza la publicación en revistas técnicas y sale a la luz su clásico ensayo “La Escuela Austríaca” (Libertas # 1, 1984).

Por otro lado, su doctorado, de la mano de Hans F. Sennholz, dejó su huella. Con una tesis sobre los errores de la economía matemática (1983) plantea sus ideas sobre la ciencia económica y la economía matemática, que tienen que ver con la metodología de las ciencias en nuestra disciplina y el abuso de la matemática. Esta tesis luego la adaptaría y publicaría en una serie de ensayos en Libertas de 1985 y 1986 (Libertas # 3 y 4, respectivamente).

Cachanosky estudió a los fundadores de la Escuela Austríaca de Economía, metiéndose de lleno en los conceptos de valor y precio, y explicó su diferencia mostrando la circularidad del pensamiento clásico; esto implicaba ser crítico de Adam Smith, pero fue el estudio acerca del escocés que lo deslumbró por sobre el resto de sus autores preferidos. En este contexto es en el que se enmarcan sus “Historias de las Teorías del Valor y del Precio” I y II, publicadas en 1994 y 1995 (Libertas # 20 y 22, respectivamente).

En la década de los 1990, después de casi 20 años de profesión, salieron a la luz sus artículos que relacionan economía y empresa. La madurez profesional y el trayecto recorrido le permitieron desmitificarse él y desmitificar al economista del compartimento estanco.

Artículos como Value Based Management marcaron un punto de inflexión en el que el autor comprendió y se involucró en la integración entre economía y empresa a través de su posición con dos ideas: 1) no podemos desvincular la idea de generación de riqueza de la economía de la idea de creación del valor empresarial, 2) esta idea ya estaba implícita en los autores clásicos.

Lamentablemente, se puede observar con el avance del tiempo la desvinculación entre ambas disciplinas gracias a la revolución marginalista primero, la diferenciación keynesiana entre micro y macroeconomía después, y, finalmente, la constitución de la administración de empresas como carrera separada de economía; así se fraguó la separación lisa y llana entre economía y empresa, que Cachanosky intentó integrar.

Esta obra deja en claro que para el autor, la economía no era un compartimento estanco y separado de lo que le sucede a la empresa. Su misión de bajar al economista del pedestal está cumplida, porque desmitificó la idea de que los economistas estaban en la torre de marfil, aislados de lo que sucedía en la realidad empresaria, de lo que sucedía en el día a día de las decisiones empresariales que generan riqueza o, mejor dicho, que crean valor para la empresa, para los accionistas, para los consumidores, para los gobiernos (por la recaudación tributaria) y para la sociedad en su conjunto. Su recorrido, su peregrinaje intelectual, nos muestra a través de estas estaciones y paradas cómo el análisis del sistema económico, por un lado, y de los agentes económicos por otro, no son realidades ajenas sino todo lo contrario, y que la división entre micro y macroeconomía, entre economía y administración de empresas ha llevado a nuestra profesión a una gran miopía y a una trayectoria que menosprecia esta integración que puede apreciarse en esta obra.

El Dr. Juan Carlos Cachanosky nos regala continuamente sus cualidades a través de sus escritos. Este libro es un regalo para aquellos que quieran aprehender y aprender economía y empresa sin disociarlas. “Las cosas de palacio van despacio”, y era hora que se convirtiera en realidad este libro tan reclamado por sus seguidores. Es de agradecer a la editorial su publicación reuniendo en una única obra todo este material disperso y valioso.

Gracias a Henry Hazlitt el autor de este libro llegó a Mises, Hayek y muchos otros; ojalá podamos decir que gracias a este libro Cachanosky sea el comienzo, el punto de partida para los economistas y profesionales jóvenes de generaciones venideras. Su legado son sus escritos resumidos en este libro, sus contribuciones a la ciencia y su empresa cuyo lema él encarnaba “educar sin distancias”.

Libertarian. University professor. Columnist at Minuto30.com (Colombia), radio show Liberpraxis host and producer (Guatemala). I write in Eng, Spa & Rus here

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